Luz y Tinieblas, ¿Sabes dónde estás tú?.

Juan 1:5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

 

Para muchos oír hablar de luz y tinieblas es lo mismo que oír hablar de algún cuento de hadas o alguna invención mística, pero contrariamente a lo que usted pueda estar pensando, la Biblia muestran la existencia de la una y de la otra.

Según las escrituras la luz y las tinieblas son dos realidades que no se permiten ninguna relación entre sí. Quien ha determinado esto es Cristo, ya que El ha dicho, que el ser humano se puede encontrar solo en tinieblas o en luz, no puede estar en estos dos lugares a la vez, señala también que para quien está en las tinieblas, le es imposible tener alguna en relación con la luz.

Las mismas escrituras nos muestran un cuadro a un mas triste y desolador para el ser humano, ya que Romanos 3:23 explica que desde Adán nadie nace en la luz, toda la humanidad al nacer del vientre de su madre, nace perdida y alejada completamente de la gloria de Dios, es decir, separada por completo de la Luz.

 

2ª Corintios 4:6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

 

Por otro lado, el resplandor de esta luz es la luz de Cristo, que se prendió en nuestros corazones; es la luz del conocimiento de la gloria de Dios, en Jesucristo.

 

En las tinieblas la luz no puede existir, por lo tanto, desde esa condición es imposible para alguien tomar conciencia de ella.

Así, desde la mirada del hombre que se encuentra en tinieblas, la luz termina siendo solo como un cuento o una fábula, aunque se tenga alguna conciencia de que algo existe fuera de lo que uno ve en el mundo material.

Solo es posible percibir que se está en tinieblas, desde la luz de la Palabra del Evangelio.