En medio de tanta desgracia, ¿Habrá algo bueno?

 

Suena una sirena porque se quema un edificio, todos corren hacia las zonas altas porque esta por venir un tsunami, la madre llora porque han arrebatado la vida a su hijo de regreso al hogar, la familia sufre porque la madre tiene depresión, los padres caminan tristes hacia al cementerio a dejar el cuerpo de su hijo que un par de días antes se suicido, todo es desgracia, hacia donde uno camine hay desgracia, no importa la edad, el nivel cultural ni la raza, la desgracia abunda como gangrena y consume a esta humanidad perdida, y desde la desesperación del ser humano, desde una mente totalmente ciega, y una conciencia depravada se oye un grito, es una pregunta: ¿Habrá algo bueno?.

En este mundo no hay algo bueno, según la Biblia, tampoco hay hombres buenos, en este mundo por muy buenas intenciones que tengan los hombres, o por sus supuestos buenos deseos, desde la perspectiva de Dios no hay cosa buena ni en este mundo ni en medio de los hombres.

Sin embargo, si hay algo bueno, es la gran respuesta de Dios a la pregunta ¿Habrá algo bueno?, es la Gracia de Dios. Pero, ¿que es esta Gracia?, según la Biblia es el favor inmerecido de Dios al hombre, es la forma amorosa y misericordia de Dios para venir a buscar y alcanzar al hombre perdido en su condición caída y miserable, es la muestra de su carácter justo y amoroso mediante el cual El libera al ser humano del pecado y en su lugar castiga a su hijo Jesucristo.

Es la única forma como la desgracia del hombre es transformada en Gracia, la miseria en abundancia, la esclavitud en libertad, la muerte en vida. Por esta Gracia Jesucristo fue tratado en la Cruz como tu tenias que ser tratado en al Cruz, y por la misma Gracia tu puedes ser tratado en tu vida como Dios trataba con la vida de Jesús.

Esta Gracia de Dios, ha sido dada por medio de la persona de Jesucristo, para mostrarte cuanto el te ama, y para poder presentarte delante de Dios perfecto, aun cuando tu mismo veas en tu vida muchos defectos y cosas que cambiar. La única oportunidad que tienes para salir de la desgracia, condenación y perdición en la que te encuentras es La Gracia de Dios.

¿Qué harás con esto en medio de tu desgracia?