El hombre y el pecado, horrorosos delante de Dios

Mahatma Gandhi  fue el líder del movimiento de independencia de la India gobernada por los británicos. Condujo a la India a la independencia e inspiró movimientos por los derechos civiles y la libertad en todo el mundo. Este pensador hinduista planteó: “ Odia el pecado y ama al pecador”, la frase a nuestros oídos resulta sonar muy dulce y comprensiva, pero lamentablemente esta frase a inducido a muchos a tener una perspectiva errónea de la mirada de Dios tanto al pecado como al hombre, esta frase esta engañando a mas personas que el mismo Satanás.

 

La Biblia denuncia categóricamente la condición humana y si ésta no es considerada tal como Dios la ve, será un impedimento para que tu puedas dimensionar correctamente la Revelación de la Cruz de Cristo. Por tu naturaleza caída y perversa, no estás interesado en pensar como Dios y no te conviene, ya que serías confrontado contra tu propia realidad y te ocultarías de Dios siempre, como lo has hecho hasta hoy. La gran mayoría de la gente, incluso aquella que dice llamarse cristiana, tiene una visión demasiado superficial y simplista acerca de la muerte de Jesucristo en la cruz.

Todo esto pasa por no tener una concepción correcta acerca de lo que es el pecado y de quienes son ellos ante Dios realmente. Para Dios el hombre pecador y el pecado son la misma cosa, por lo tanto la esencia del ser humano es pecado, Dios aunque ama al hombre, debido a lo que ese hombre es, también le aborrece. Esta verdad es lapidaria para la raza humana y para ti que estas leyendo.

Todo esto se genera por no entender verdaderamente como Dios ve la naturaleza humana.

Cuando juzgas y encuentras a Dios culpable es porque te has colocado en un pedestal que no te corresponde. Solo cuando conozcas la naturaleza nefasta del pecado, es decir, tu propia naturaleza, podrás entender el horror que le provocas a Dios con tan sólo existir y respirar. Es en la magnitud de la Agonía, soledad y sufrimiento de la Cruz de Cristo, donde se aprecia como Dios ve el horror del pecado y el horror del ser humano. La dimensión del horror de la Cruz es exactamente la proporción de la dimensión del horror que Dios tiene respecto de la condición humana. Esto no sonara bien en tu oído, pero mientras lees Dios te mostrará que debes arrepentirte por lo que eres, eres pecado horroroso delante del Dios Santo.